Qué ver en Estocolmo: Gamla Stan

Visitamos el corazón de la capital sueca: Gamla Stan. El Gamla Stan es uno de los barrios más populares de toda Europa y un placer turístico por su excelente grado de conservación. Este núcleo urbano fue el escenario de la fundación de Estocolmo en el año 1252, de hecho, su nombre significa ‘ciudad vieja’, ya que stan es la contracción de staden, término que significa ciudad. Está levantada sobre la isla de Stadsholmen y también se extiende por Riddarholmen y Helgeandsholmen.

Actualmente las calles empedradas de Gamla Stan son la residencia de alrededor de tres mil personas aunque la verdadera vida está en sus lugares turísticos, comercios, museos, restaurantes y tiendas. Los momentos de bullicio recuerdan a la vida medieval que en el pasado llenaba la ciudad, con edificios de arquitectura muy característica en tonos amarillos. Incluso el interior de las casas esconde aún bóvedas y frescos. Un contraste claro con el pasado de la zona, que incluso fue considerada como un rincón pobre y marginal.

¿Qué ver?

El principal foco de atención de Gamla Stan es el Palacio Real, uno de los mayores de todo el mundo con sus más de 600 habitaciones. En su interior se localizan a su vez distintos museos y la visita se corona con el desfile y cambio de guardia. Cada año, el 30 de abril, la música militar y el espectáculo a caballo es aún mayor con motivo del cumpleaños del rey Carlos Gustavo XVI.

Junto al Palacio Real se encuentra la catedral nacional de Suecia, Storkykan, que acogió la boda de la princesa Victoria. Dentro de las iglesias también es recomendable una visita a Riddarholmskyrkan, donde se enterraban a los miembros de la realeza. Finalmente, cerca de la catedral se encuentra la estatua de San Jorge, donde aparece aplastando al dragón en una interpretación del artista Bernt Notke.

Una de las paradas históricas de Gamla Stan es el edificio Börhuset, antigua sede de la Bolsa y actual Academia Sueca. En este lugar tuvo lugar el sacrifico de los miembros de la nobleza sueca por orden del rey danés Cristian II, una rebelión que se cerró con el arranque de la dinastía Vasa y la Unión de Kalmar.

Dentro de los museos, destaca el Museo Nobel, creado en el año 2001 y que describe la trayectoria de la ciencia durante más de un siglo. Por último, merece la pena descansar en Den Gyldee Freden, una taberna tradicional con menús delicatesen y típicos platos suecos que llevan el nombre de los ganadores del Nobel. Es conocida también por ser una de las más antiguas de toda Suecia y tal y como certifica el libro Guinness de los Récords, conserva intacta su decoración desde que abrió sus puertas en 1722.