Qué ver en Ámsterdam: los Hofjes

Amsterdam

Hofjes AmsterdamAdemás del contraste entre sus tranquilos canales y las zonas más turísticas de Ámsterdam, otra forma de conocer la ciudad es a través de los Hofjes. Se trata de patios interiores repartidos por la ciudad que se caracterizan por la placidez de su atmósfera y las flores de sus jardines. Estas construcciones se realizaban tradicionalmente en forma de U dando un acceso a través de uno de los extremos. Tanto es así, que muchas veces no es nada fácil encontrarlos salvo excepciones.

Los reconocerás por ser una agrupación de casas de tres o cuatro pisos y aunque por lo general están abiertos al público, algunos no permiten la entrada o la restringen. El motivo es evitar la aglomeración de visitantes, teniendo en cuenta que actualmente son muchas viviendas de propiedad privada.

Su origen está en la Edad Media y la responsabilidad solidaria de la iglesia. Allí se solía acoger a las mujeres viudas, necesitados y familias con problemas económicos. En el siglo XIV, la gestión fue pasando a las autoridades públicas, que dirigieron sus esfuerzos a presta ayuda a toda la población en situación precaria. A partir de ahí se crearon también Hofjes de inversión privada, donde los ricos altruistas ayudaban y dejaban su huella urbanística en la ciudad indirectamente. En el siglo XVIII se crearon Hofjes con el fin de alquilarlos.

¿Cuáles visitar?

Aunque aún quedan muchos por la ciudad, en una visita los más recomendables son los siguientes: Begijnhof, el más famoso y que cuenta con una iglesia clandestina en su interior; el Ansloohofje, del siglo XVII; el Karthuizerhof, del siglo XVIII y el Van Brienen, de principios del XIX. El que suele quedar más cerca del recorrido turístico es el primero de ellos, cerca de la Plaza Spui. Otros como el de Zon y Star están en Prinsengracht, cerca de la Casa de Ana Frank.