Berlín en cinco discotecas

1. Berghain: Tecnho en secreto

Esta discoteca está en boca de todos. Envuelta en un halo de misterio y exclusividad, está prohibido hacer fotos en su interior. Se trata de una antigua central eléctrica que destaca por sus enormes dimensiones. 18 metros de pista de baile y aforo de 1.500 personas. En su decoración minimalista Berghain prima el acero y el hormigón. Para los más amantes del techno, será un buen aliciente saber que el periodista y DJ estadounidense Philip Sherburne bautizó esta discoteca en 2007 como “posiblemente la actual capital mundial del techno”. Desde esa fecha, su fama no ha hecho más que crecer.  En 2009, solo un año después de haber entrado en la lista Top 100 Clubs DJ Mag ‘s alcanzó el primer puesto. Si el techno puro no es lo tuyo, en esta discoteca también encontrarás una sala en la que se pincha house.

2. Waltergate: Bailando sobre el agua

La impresión es bailar sobre el agua. Situada a orillas del río, uno de los dos pisos es el llamado “waterfloor“. El suelo es de cristal erguido sobre el río Spree. Waltergate acoge en su cabina a DJs de trayectoria internacional. El techno que suena es bastante underground, drum y también minimal techno. ¿Sus puntos fuertes? Decoración y amanecer. En Berlín muchos clubes no tienen horario de cierre y no son pocos los que siguen en la discoteca cuando sale el sol. Los barcos comienzan a surcar el Spree mientras el techno sigue haciendo vibrar las paredes de la mítica sala Waltergate.

3. Weekend Club: Música en las alturas 

Por muchos es considerada la mejor discoteca de Berlín. ¿Por qué? La vista panorámica que ofrece de la ciudad es inigualable. Todo un privilegio escuchar la mejor electrónica con ese decorado. Un póster en vivo y en directo de la capital europea de moda. El Weekend Club se situada en los últimos pisos de un antiguo edificio de oficinas, cuando la temperatura lo permite, se habilita una azotea para disfrutar la música al aire libre. Además, para todos los que nunca tienen suficiente: la discoteca ofrece un bar con desayunos.

4. Cookies: La electrónica más cool 

Más selecto y sofisticado, es uno de los clubes más antiguos de Berlín. Con 17 años de experiencia y una fama constatada año tras año, Cookies se diferencia del resto de clubes berlineses por tener un ambiente más chic. Entre sus características, un restaurante situado en la parte superior abierto durante toda la noche. Si necesitas una pausa, puedes hacer una parada logística, comer algo en el restaurante y seguir bailando hasta la madrugada.

5. Tresor: ¡…y que retumbe el subsuelo! 

Subterráneo. Reconocido. Veterano. Una visita obligada para los más fans de la música electrónica. Tresor se sitúa cerca de la famosa Potsdamer Platz. Su fama ha desembocado en un sello discográfico y una sala que lleva dando guerra desde 1991. Sin embargo, la historia del club comienza allá por el 1988 cuando el sello de música electrónica Interfisch inauguró el Ufo Club, pionero y referencia en techno y house para el resto de discotecas que fueron abriéndose en la capital alemana.

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¡Vuela a Berlín y conócelas todas! ¿Necesitas más? ¡Otro día hablaremos de los afterhours!