7 curiosidades sobre Madrid

Madrid es eterna, porque está siempre. Madrid es imposible, porque no deja de sorprenderte. Y Madrid es misteriosa, porque está llena de secretos. Seguro que ya conoces sus 7 imprescindibles, así que recopilamos algunas de las muchas curiosidades que se esconden en sus calles y pasado para completar una escapada perfecta:

  1. La Puerta de Alcalá no es simétrica

Sí, uno de los mayores iconos de  toda la ciudad de Madrid esconde un secreto que pasa desapercibido tanto para los locales como para los visitantes: la puerta es diferente en cada una de sus caras. Al parecer, la vista según el lado que miremos se debe a que Carlos III dio el visto bueno a dos proyectos diferentes de los presentados por Sabatini, que se materializaron en esas dos fachadas de la puerta. Para comprobar la diferencia podemos fijarnos en los escudos que coronan la puerta sólo por uno de sus lados.

  1. ¿Por qué los madrileños son gatos?

El origen del popular apodo a los madrileños está en el año 1083, con la toma de la por entonces musulmana ciudad de Mayrit. La ciudad estaba protegida por una muralla de más de diez metros de altura para defenderla de ataques externos. La toma de la ciudadela por parte de las tropas de Alfonso VI fue encabezada por un soldado adelantado que comenzó a trepar con destreza la muralla para auparse hasta el torreón e izar la bandera castellana equipado únicamente con una daga. El rey, impresionado por su agilidad exclamó que “parecía un gato”. El símil sirvió para apodar no sólo al valiente soldado sino, con el paso del tiempo, también a los nacidos en la ciudad de Madrid. Actualmente, la postura más purista para ganarse el apodo es proceder de tres generaciones de madrileños puros, ¡algo complicado en la ciudad en la que todo el mundo es “extranjero”!

  1. El ratón Pérez es madrileño

En pleno centro de Madrid se encuentra el hogar de este simpático personaje popular, que además está abierto al público. Se encuentra en el número ocho de la calle Arenal y muestra cómo es la vida del pequeño Pérez junto a su mujer y tres hijos. En su casa se define como “Rantropólogo y licenciado en Roeciencias Exactas. Un ratón muy señor, culto, equilibrado, amante de la lectura y la música, siempre con su gorro de paja, sus gafas doradas y la cartera roja cargadita de magia”.

Museo-Raton-Perez

El origen de todo se encuentra en un manuscrito de Luis Coloma en 1902 que preparó por petición de la Reina María Cristina. Al parecer, el pequeño Alfonso XIII (apodado Buby) era un niño caprichoso y mimado que no encajó bien la caída de su primer diente. Por eso, en las trece páginas del cuento se relatan las aventuras del ratón y el rey Buby recogiendo los dientes de los niños de todo Madrid para depositarlos en el lugar donde descansa hoy el Museo del Ratoncito Pérez.

  1. La estatua del diablo a 666 metros sobre el mar

Bien es conocida la estatua del Ángel Caído situada en el Parque del Retiro, aunque su singularidad no es la única anécdota que esconde. Midiendo la altitud topográfica de la estatua se descubre que se encuentra a una altitud sobre el nivel del mar de 666 metros. Puede ser tomado como casualidad, teniendo en cuenta la propia altitud de la ciudad bien como un homenaje a lo satánico y esotérico.

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  1. Un restaurante de Record Guinness

El Restaurante Sobrino de Botín ostenta el Record Guinness como el restaurante más antiguo aún en funcionamiento del mundo. Fue fundado en 1725 por el francés Jean Botin en la calle Cuchilleros. Su nombre procede de la gestión posterior por parte de su sobrino. En sus cuatro plantas aún se respira el aire de posada, con techos bajos y madera. Naturalmente, su apuesta gastronómica es tradicional y basada en la cocina castellana. Se cuenta que en sus mesas comía habitualmente Hemingway y de hecho aparece mencionado en su obra “The sun also rises”.

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  1. La Cibeles, sistema de seguridad

Según cuentan las crónicas la diosa Cibeles es también la guardiana de la cámara de seguridad del Banco de España. En caso de asalto y activación de las alarmas, el cauce de agua de la fuente inundaría la sala en apenas unos segundos, situada a 35 metros de profundidad.

Cibeles Fountain, Madrid
Cibeles Fountain, Madrid
  1. Un pedacito del Muro de Berlín

Si no puedes desplazarte con Iberia Express hasta Berlín, en Madrid tienes la oportunidad de disfrutar de un pedazo de los imprescindibles de la capital alemana. Como una forma más de hermanamiento entre ambas ciudades, los madrileños pueden recordar el histórico capítulo del Muro con tres bloques situados en el Parque de Berlín, que contiene otros iconos alemanes.

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