Lo que no te puedes perder de Rennes

En el corazón de la Bretaña francesa, Rennes sorprende con sus muchas caras. Siempre ha sido una ciudad famosa por su tradición universitaria, pero también por lo cultural en todas sus facetas: desde fachadas pintorescas hasta conciertos únicos en toda Francia, pasando por restaurantes increíbles y escuelas de diseño a la última moda. Una escapada perfecta para perderte en sus calles y terrazas, disfrutando de una calma muy natural y también muy animada, ¡lo que más te apetezca! De sus muchas opciones para vivir la capital de Bretaña, ¡te contamos las que no te las puedes perder!

1. La Plaza del Ayuntamiento

El Rennes más clásico e imponente. El Ayuntamiento y su Torre del Reloj son uno de los puntos más fotografiados de esta ciudad bretona. Justo enfrente, la elegante Ópera de Rennes. Esta plaza, también conocida como Plaza de la Marie, es perfecta para un paseo relajante, llegando incluso hasta la Plaza de la República, donde la presencia del Palacio de Comercio con toda su decoración siempre es una visita más que agradable.

2. El Parlamento de Bretaña

Rennes también cuenta con su parte de historia, y es que es la capital y la sede del Parlamento de la región de Bretaña. Un edificio que es el buque insignia de esta ciudad. Situado muy cerca de la zona del propio ayuntamiento, funciona como Palacio de Justicia, y a su vez como galería de pintura francesa. ¡Ojo! Para visitarlo es necesaria cita previa, que se puede pedir a través en la misma Oficina de Turismo, aun así, sus vistas desde fuera merecen mucho la pena.

3. Plaza de Santa Ana

La cara más pintoresca del Rennes urbano, además de ser la zona más animada.  Los cafés, creperías y restaurantes con sus respectivas terrazas brotan en cada esquina y lo hacen de una forma muy especial. ¿Acaso hay mejor forma de acabar un día de turismo que sentado en una terracita? ¡Y menudas vistas! Casas con entramado de madera envuelven esta plaza y las calles cercanas, creando un ambiente mágico. La calle más famosa es la de Saint-Michel, popularmente conocida como Calle de la Sed, la que más vida nocturna y animación tiene de todo Rennes.

4. Catedral de San Pedro

Parada obligatoria para los amantes de la arquitectura. Una catedral muy vertical y llamativa, situada al lado de la conocida Plaza de las Lices, que cuenta con mucha vida y con un famoso mercadillo los sábados por la mañana. Esta catedral está cargada de aires medievales, con dos torres de granito de casi 50m que son una delicia visual.

5. Thabor

El sitio ideal para sentarse a disfrutar de la calma. Un amplio parque con jardines muy coloridos, mezclados con esculturas y otras construcciones. Plasticidad y  tranquilidad mires donde mires. ¡No pararás de hacer fotos! Las principales protagonistas en este encuentro tan natural son las Dalias y las Rosas.

6. Cancale, una escapada diferente

A menos de 80km de Rennes (una hora en coche), se encuentra la villa pesquera de Cancale. Un pueblo de cuento al norte de Bretaña que puede convertirse en la mejor opción para escaparse si lo que tienes son ganas de mar. Paraíso para los amantes de las ostras y de los paisajes marítimos, pertenece a la Costa Esmeralda Bretaña y es la puerta a las famosas islas de esta región.

Rennes tiene mucho que ofrecer, y para todos los gustos, ¡perfecto para tu próxima aventura! Sus llamativas casas, su ambiente, sus plazas y edificios clásicos… ¿Cuál será tu primera parada?

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