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Lanzarote es la isla de los contrastes, muy diferente a sus hermanas canarias. Pero además, es una isla que ha sabido aprovechar muy bien sus tierras volcánicas para dar lugar a una gastronomía exquisita, unos vinos únicos en el mundo y unos paisajes que se quedarán grabados en tu retina para siempre. Cualquier visita a la isla será inolvidable, pero aquí te nombramos 5 experiencias obligatorias que convertirán tu viaje a Lanzarote en un viaje único:

 

1. Viajar a Marte desde Timanfaya

El Parque Nacional de Timanfaya tiene una belleza enigmática y muy singular, que lo convierten en uno de los parques más espectaculares de España. Recorrer sus tierras rojizas te trasladarán a un planeta distinto a La Tierra, y de hecho, son muchos quienes lo comparan con Marte. Pero, ¿qué es lo que convierte a Timanfaya en un parque tan especial y único?

Entre los siglos XVIII y XIX, tuvieron lugar una serie de erupciones volcánicas en Lanzarote que convirtieron esta zona de la isla en lo que es hoy: un manto de colores rojizos, naranjas, ocres y negros que se extienden en el horizonte formando montañas de fuego de distintos tamaños y formas. Así que la urgencia de preservar esta obra de arte creada por la naturaleza, fue lo que llevó a declararlo Parque Nacional en 1974.

No te puedes marchar deTimanfaya sin probar una auténtica barbacoa volcánica. Sí, sí, ¡como lo oyes! En el Restaurante El Diablo aprovechan el calor geotérmico de la tierra (recordemos que sigue teniendo actividad volcánica) para cocinar los mejores platos, como: pollo de corral, entrecot, chuletas, etc. Sin duda, una de las experiencias gastronómicas imprescindibles de Lanzarote.

 

2. Hacer nudismo, o no… En las Playas de Papagayo

Y de las montañas defuego nos vamos a una de las zonas más bonitas de la isla que además es otro parque natural: el Monumento Natural de Los Ajaches de Yaiza. Declarado Paraje Natural de Interés Nacional en 1987 y Monumento Natural en 1994, es todo un espectáculo para los sentidos. Aquí encontrarás desde yacimientos paleontológicos hasta las playas más bonitas de la isla: las Playas de Papagayo. Su entorno natural de ensueño que nada tiene que envidiar a los paisajes del Caribe ha sido reclamo a lo largo de la historia de nudistas en busca de la naturaleza más pura. Hoy en día, una de esas playas que siguen siendo nudista es la Caleta del Congrio, muy cerca de Playa Blanca.

En total, las Playas de Papagayo se suceden a lo largo de un kilómetro aprox., de costa: un kilómetro de playas y calitas vírgenes, de arena dorada y aguas turquesas, donde la gente acude para encontrar paz y tranquilidad. Pero recuerda esto: es muy importante que no dejes residuos en tu visita. ¡Queremos seguir manteniendo su belleza intacta!

 

3. Tomarte un vino único en el mundo en una bodega local

La malvasía volcánica es una uva única en el mundo y originaria de Lanzarote, ¿te parece un motivo suficiente para probar uno de sus vinos? Pero esto no es todo: es Denominación de Origen desde 1993, y es un vino tan especial que solo el 5% se vende en la Península o en el extranjero.

La mejor forma de disfrutar de un buen vino de malvasía es, sin duda, en las bodegas locales que lo preparan. En los alrededores de La Geria tienes varias opciones, donde además podrás degustar platos canarios preparados con mucho mimo. ¿Lo mejor? Disfrutar de este momento contemplando las impresionantes vistas volcánicas. ¡El color negro del suelo y el verde de la malvasía forman un contraste espectacular y muy relajante!

 

4. Asistir a una batalla de la Naturaleza en la playa de Famara

Hay muchas experiencias e innumerables rincones de la isla que merecen estar en esta lista, pero la playa de Famara y sus alrededores no pueden faltar, ni en este post ni en tu visita a Lanzarote. ¡Y es que es tan impresionante como imponente! Aquí, tendrás la sensación de que los elementos de la Naturaleza libran una permanente batalla por demostrar quién es más extraordinario: las olas del mar se intentan abrir paso en una playa custodiada por el gigante risco de Famara, mientras el viento parece asumir el protagonismo… Además, todo esto junto con sus 5 kilómetros de extensión, la han convertido en un espacio perfecto para practicar todo tipo de deportes acuáticos: surf, bodyboard, stand up paddle, etc.  

Y desde el pequeño pueblecito marinero de La Caleta de Famara, podrás contemplar estas impresionantes vistas mientras disfrutas del sabor de un buen pescado de la zona. ¡Cuántas cosas nos regalas, Lanzarote!

 

5. Contemplar una isla al atardecer desde otra isla

Esto ya se podía hacer antes de César Manrique, pero él quiso que fuera una experiencia mucho más especial desde el Mirador del Río. Desde aquí, al norte de Lanzarote, podrás contemplar la isla de La Graciosa en todo su esplendor. Puedes hacerlo al atardecer o no, seguirás sintiendo esa sensación de relajación e incredulidad al mismo tiempo, pero las luces que bañan La Graciosa en la hora bruja sin duda convierten cualquier vista en mágica.

El Mirador se encuentra a unos 479 metros sobre el nivel del mar, creando un enclave perfecto para apagar los pensamientos y dejarse llevar por las impresionantes vistas. Desde aquí no solo verás la isla de La Graciosa, también la preciosa playa del Risco y un océano Atlántico infinito que parece haber elegido sus mejores galas para la ocasión.

Y es que, como te decíamos al principio, ¡Lanzarote es puro contraste! Una isla repleta de rincones únicos y mágicos que han logrado que solo se parezca a sí misma. Además, fue la obra más importante de César Manrique, el artista que supo muy bien cómo crear rincones únicos perfectamente conectados con la Naturaleza, como el Jardín de Cactus, los Jameos del Agua o el Monumento al Campesino. 

¿Y si descubres todas estas experiencias únicas por ti mism@? ¡Descubre Lanzarote reservando tu próximo vuelo con Iberia Express y déjate llevar por su silencio y sus paisajes infinitos!

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